-Una misterios ayuda-
Las palabras dichas por esos maleantes me dejaron sin aliento, estaba tan asustado. Ahora logro entender por qué estaban detrás de mí, por qué me querían muerto. En ese entonces ya supe que regresar a mi antigua vida no era más una opción. Sin embargo había una luz que me daba esperanza, al menos en ese entonces tuve la esperanza de poder volver a vivir con otra vida, ahora que estoy "muerto" puedo cambiar mi identidad, irme a otra ciudad y restablecer mi vida. Que tonto fui al creer que eso era algo tan simple. Que la vida de un pobre iba a ser fácil, resultó que la economía tiene aspectos negativos cuando uno es pobre, cuando lo creen ignorante en cada trabajo que intenta obtener, solo por no tener un hogar, no tener ningún conocido ni nada para decirles que en realidad sí tuve estudio y que en realidad no soy un pobre que vive por el mundo vagando.
[23/12/2000]
Ya era mi tercer día sin hogar, viviendo bajo un puente viejo y quebradizo con el miedo de que en cualquier momento se valla a caer. Y otra vez mis esperanzas se desvanecian. Sí, con tan solo tres días en la calle ya me estaba dando por vencido, que patético fuí en aquel entonces. Esa noche del 23 de diciembre caminé hacia un contenedor de basura para buscar algo de comida, se que es algo esqueroso pero viviendo como pobre, marginado y rechazado esta era la única fuente de comida que podía encontrar, aunque no de una manera tan sencilla. No era de sorprenderse que en los mejores contenedores estén los vagabundos más fuertes y agresivos, aquellos que habían formado un clan para su supervivencia. Aquel día no tuve suerte, todos los contenedores estaban vacíos o dominado por otro grupo de vagabundos que se terminaban toda su comida sin querer compartirles a los de su propio grupo. Que curioso es el egoísmo que puede llegar a ser la humanidad solo para tener algo con que sobrevivir. Aunque aún así es de entender que no quieran compartir con el chico nuevo de la calle, así que tuve que hacer lo único que podía hacer para sobrevivir y conseguir comida. Tuve que pelear.
Aquella noche y luego de visitar 23 contenedores de basura me decidí a pelear con el vagabundo que aparentaba ser el más débil, aprovecharme de alguna discapacidad para quitarle el espacio de comida. Había encontrado uno con gran barba ploma, descuidada y manchada, una mano atrofiada y que vestía una chaqueta y un pantalón viejo y roto. Parecía la presa perfecta para quitarle su espacio de comida, y lo mejor es que él se encontraba sólo. Así que me armé de voluntad para acercarme a él y lanzar mi puño contra su cara. Él recibió el golpe en la cabeza y enojado gritó -"Hey que te pasa viejo!"- apretando su puño y lanzandolo contra mí a una velocidad majestuosa. No estaba listo para ese golpe, creí que el vagabundo caería de un solo puño, que tonto fuí, aquel golpe fue dirigido a mi estómago, dejándome en el piso, dolido y sin poder pelear más, mientras el vagabundo me seguía pateando con sus olorosas zapatillas diciendo -Toma esto bastardo! busca tu propio contenedor cana.. (bzzzt)- el vagabundo estaba muy enojado por el golpe, parecía que quería matarme cuando de repente algo hizo que parara y cayera al suelo. Al parecer algo eléctrico lo detuvo. Qué podía ser? me preguntaba con frecuencia viendo donde le dio al vagabundo y siguiendo la trayectoria.
Vi que efectivamente era un arma eléctrica y había sido disparado desde la calle, una luz no me dejaba ver con exactitud al hombre que la había disparado. Pero veía su silueta, parecía tener sombrero y un bastón. Rápidamente supe que este no era un policía, pero.¿Quién me pudo haber salvado?
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